Notas de editores: "Desde parte del equipo de Gargantas Libertarias
compartimos esta reseña que sin lugar a dudas es la mas completa y
actualizada que se puede conseguir en la web, partimos de la breve
reseña que circula en la mayoria de espacios y la hemos complementado
con diversas notas que hemos encontrado tanto en el mundo fisico como el
virtual, nuestro blog es un gran diario que ha plasmado las actividades
de diversos grupos e individualidades desde el 2009 por lo tanto
invitamos a revisarlo".
La incidencia anarquista en la historia
venezolana ha sido menos marcada que en otros lugares de Latinoamérica,
donde se manifiesta vigorosamente a través de luchas colectivas,
publicaciones, personajes y debate de ideas. Sin embargo, merece
evocarse pues no ha dejado de tener influencia en nuestra evolución
social y cultural.
Del Siglo
XIX al primer tercio del XX, algunos intelectuales locales fueron
simpatizantes o lectores tolerantes del anarquismo, pero sin nada
parecido a un Flores Magón, Barret, Oiticica, González Prada u otros de
sus exponentes conocidos en el pensamiento continental [Cappelletti
1990]. Los pocos que exploraron la senda libertaria apenas dejaron
referencia escrita y luego optaron por el positivismo o el marxismo;
sólo valdría mencionar a Pío Tamayo, que en la cárcel instruyó a jóvenes
luchadores antigomecistas en el “socialismo de Bakunin y Marx”, hasta
poco antes de morir en 1936 [Sananes 1987]. Considerando las luchas
populares, historiadores de la Guerra Federal (1859/1863) -la mayor
conmoción social en Venezuela entre la Independencia y la era petrolera-
destacan la influencia que tuvieron Proudhon y el socialismo francés en
Ezequiel Zamora, el General del Pueblo Soberano. El programa del
federalismo zamorista es claro: “…horror a la oligarquía, libertad de
hombres y tierras, igualación social”, expresando una intención radical
que sólo se pudo detener con su asesinato [Brito Figueroa 1981].
A
comienzos del Siglo XX, emigrantes anarcosindicalistas europeos
contribuyeron a que la organización obrera asomara pese al atraso
económico, social y cultural [Rodríguez 1993]. Esos esfuerzos -formación
de mutuales y gremios, huelgas, propaganda, etc.- fueron algo más
notorios al iniciarse la industria petrolera, pero la dictadura de Juan
Vicente Gómez (1908/1935) persiguió con saña toda actividad sindical,
impidiéndole desarrollarse como en otras latitudes. Los escasos y
acosados militantes sociales dentro del país intentaban con muchas
dificultades hacerse de un pensamiento político, mientras la mayoría del
exilio antigomecista era ajeno a influencias radicales. Entre la
minoría, el atractivo en expansión del bolchevismo ruso resultó
demasiado fuerte para que el anarquismo ganase adeptos. Cuando esa
fracción marxista regresó tras la muerte del tirano, ocupó totalmente el
campo de la izquierda, absorbiendo al puñado de lectores y discípulos
clandestinos del ideal libertario, que estuvieron incluso entre los
fundadores del Partido Comunista de Venezuela (1936) y Acción
Democrática (1941), partidos que controlaron el proceso de organización
política de masas en el período posterior. Adicionalmente, la represión
anti-anarquista tenía rango constitucional y se instrumentó en la
llamada “Ley Lara”, vigente entre 1936/1945.
Sin embargo la actividad e influencia Anarquista en principio de siglo
XX no paso sin dejar su huella, ya que aunque, las primeras huelgas de
las primeras organizaciones sindicales venezolanas
fueron impulsadas por una vanguardia obrera cuya ideología no se ha
podido todavía esclarecer a través de la documentación existente.
Mientras en otros países de América Latina las luchas sociales de
principios de siglos fueron orientadas por la socialdemocracia y,
fundamentalmente, por el movimiento anarquista, en Venezuela no se ha
podido comprobar el grado de influencia de estas tendencias ideológicas.
Sin embargo, algunos indicios permiten adelantar, como hipótesis de
trabajo, una cierta influencia del anarquismo en los primeros organismos
sindicales venezolanos. Pérez Salinas anota que a raíz de la represión
de las huelgas españolas de 1917, llegó a Venezuela un sector de
trabajadores anarquistas: "Huyendo de la represión desatada llegaron a
la zona del Caribe grupos de anarco-sindicalistas y de socialistas
españoles...Los que llegaron a Venezuela se dedicaron al trabajo, pero
también a la siembra de la simiente, a la propagación de la idea
sindical, de acuerdo a sus correspondientes filosofías, predominando la
del anarco-sindicalismo.
Un profundo conocedor de la historia
del movimiento obrero, Rodolfo Quintero, ha entregado, asimismo
valiosos antecedentes para el esclarecimiento de la ideología
proletaria de las primeras décadas del presente siglo: "Los rasgos
anarquistas del Período inicial, apreciables en formulaciones,
objetivos y tácticas de la época es la primera de las cuestiones. El
predominio del taller artesanal y la pequeña manufactura, las prédicas y
gestiones de anarcosindicalistas europeas, españoles e italianos
principalmente" que vinieron a trabajar en las construcciones iniciales
durante el gobierno de Gómez. "Entre éstos - continúa Quintero -
vinieron militantes de organizaciones anarquistas, particularmente de
la Confederación Nacional del Trabajo (CNT española) fundada en 1910.
En una entrevista hecha por el periódico Compañero a un viejo dirigente
sindical venezolano también se aportan otros antecedentes de la
influencia anarquista: "En este país no habían mano de obra calificada y
ya en este siglo, cuando Juan Vicente Gómez se fue a Maracay y empezó a
hacer construcciones empezó a venirse una gran cantidad de obreros
italianos y españoles, en una época que abunda en el anarquismo. Con
esta gente que contrató Gómez se vino una gran cantidad de anarquistas,
quienes sembraron aquí la idea de la lucha obrera... Yo recuerdo, ya
para los años 27 y 28, época de las luchas estudiantiles, que todavía
existían muchos anarcosindicalistas. Ellos, subestimaban el partido
político y le daban fundamentalmente importancia al sindicato.
Consideraban que el sindicato era la fuerza definitiva para la
transformación de la sociedad y que la revolución tenía que
fundamentarse en una huelga general que desquiciaría la actual sociedad y
que necesariamente convertiría a la clase obrera en el elemento
determinante de la dinámica social. Ellos predicaban esto e impulsaron
organizaciones de las más antiguas, como la de zapateros, albañiles y
algunos grupos gráficos que nacieron bajo el signo anarcosindicalista.
Recuerdo que existía un compañero que se llamaba Antón, que era
zapatero, que se reunía clandestinamente con quienes estábamos ligados
al movimiento obrero. Con él aprendimos las primeras nociones de lo que
era un sindicato y de cuál era la finalidad del sindicato. Los
anarcosindicalistas fueron los que enseñaron a los intelectuales las
primeras cosas referentes a los sindicatos"
Los anarquistas
también contribuyeron a la organización de las primeras organizaciones
del proletariado petrolero. Un viejo obrero de este Gremio, Raúl
Henriquez Estrella, recordaba en un articulo haber recibido orientación
anarquista: En 1930, "mis actividades políticas y sindicales se
desarrollaron más o menos así: el español José Fernández, tornero en el
Táller Mecánico, marxista-anarco sindical en España, me conquistó con
sus ideas clasistas"
La influencia anarquista se hizo
manifiesta hasta 1936. Rodolfo Quintero sostiene que, además de los
petroleros, ese año "otros sectores de trabajadores se organizan
igualmente en sindicatos, impresionados sus dirigentes por el nombre
manejado con anterioridad en los cursillos y las reuniones
semiclandestinas donde participaban anarcosindicalistas españoles". Al
igual que el resto del mundo especialmente los anarquistas confrontaron a
los caudillos criollos que por la documentacion existente tenian al
Anarquismo como un peligroso enemigo, asi en la Terrible Ley Lara
podemos observar lo siguiente: "El capítulo III, "De las huelgas en
relación con el orden público",
prohibía las huelgas con fines políticos, las huelgas generales o paros
generales y las huelgas de funcionarios o empleados públicos, con
penas que oscilaban entre 1 y 6 años de prisión. En el capítulo IV,
titulado "De la propaganda política ilegal" destacaban los artículos 33
y 37. El primero expresaba lo siguiente: "El que verbalmente, por
escrito o por impresos, por medio de difusión, dibujos, carteles,
mítines u otros medios de publicidad, o haciendo uso de algún servicio
público, haga propaganda de las doctrinas o métodos comunistas,
anarquistas, nihilistas o terroristas, o de aquellos que por su
afinidad o sus medios de acción se equiparen a éstas, serán penados con
prisión de 1 a 3 años". Esta ley que claramente menciona al Anarquismo
como tendencia muestra que las autoridades Venezolanas conocian de las
actividades anarquistas.
En
los años 40 y 50 llegaron muchos exilados anarquistas ibéricos, que
afrontaron no sólo el peso de la derrota en la Guerra Civil Española,
sino un medio adoptivo donde sus ideas eran vistas como extrañas. La
perentoria necesidad de subsistir y tener que adecuarse al ambiente de
cerril autoritarismo fueron obstáculos adicionales para dificultar la
organización de potenciales simpatizantes criollos; sin embargo, se
hicieron esfuerzos palpables, particularmente tras 1958 al finalizar 10
años de dictadura militar, cuando se estableció la Federación Obrera
Regional Venezolana (FORVE) -afiliada a la Asociación Internacional de
Trabajadores (AIT-IWA), agrupación mundial anarcosindicalista fundada en
1922-, se formaron algunos grupos específicos, se editaron
publicaciones periódicas, folletos y libros, pero poco de esta actividad
trascendió fuera de los círculos más concientizados de emigrantes
peninsulares [Montes De Oca 2008].
De la FORVE tenemos un poco mas de informacion:
"El
XIV congreso se celebra en Montpellier, en el mes de octubre de 1971
con la asistencia de diez delegaciones, como en el anterior es mas bien
un congreso constructivo, aun cuando el problema de la FORA (3
corrientes) enturbia las sesiones. el grupo amigo de la AIT Venezolana
se convierte en seccion con el nombre de (FORVE). [La Haine: AIT, la
internacional desconocida, 11/09/2006]
"En 1945 se
traslado a caracas, donde desarrollo una intensa vida libertaria,
especialmente despues de la caida de la dictadura (1958) fundo el centro
cultural y una especie de ateneo libertario (estudios sociales) y animo
el boletin AIT de la Federacion Obrera Regional Venezolana (FORVE)
siempre contrario a las unificaciones confederales (que se devuelvan los
descarriados)... en julio de 1976 hizo un mitin en Toulouse en
representacion de la FORVE... Murio el 14 de mayo de 1988... [Puerto
Real CNT.ES: Josep Xena creador de una escuela de esperanto]
"En
Latinoamerica, años mas tarde, se crearon la Federacion Obrera Regional
Argentina (FORA) en 1901, la Federacion Obrera Regional Uruguaya (FORU)
en 1904, la Federacion Obrera Regional Peruana (FORP) en 1912, la
Federacion Obrera Regional Paraguaya en 1906, la Federacion Obrera
Regional Chilena (1913 y 1926), la Federacion Obrera Regional Venezolana
en 1958, todas ellas de raigambre anarquista"
[Cabeza de Tormenta Nacion y Anarquismo,Notas para una discusion mas alla de las caricaturas]
La
oleada de impugnación sociopolítica que se vivió mundialmente a fines
de los años 60 -especialmente el mayo francés de 1968 con su indudable
raíz libertaria- también llegó al país. Su huella fue evidente en la
Renovación Universitaria que conmocionó a las principales instituciones
de Educación Superior entre 1968 y 1970, para mantenerse presente en
movimientos estudiantiles y de cultura alternativa posteriores. Sin
embargo, salvo la menguante presencia de los veteranos españoles,
pasarán años para que existan agrupaciones que se identifiquen con el
ideal y la práctica anarquista, pues en los 70 el marxismo aún se
consideraba soporte ideológico insustituible de cualquier propuesta
revolucionaria en Venezuela.
Entre
1980 y 1995 emergieron intentos de organización cabalmente anarquistas
buscando conectarse con luchas y movimientos sociales, siendo el
Colectivo Autogestionario Libertario (CAL) el más visible. Se editaron
El Libertario -9 números entre 1985 y 1987, a cargo del CAL- y Correo A
-28 números entre 1987 y 1995-, periódicos que fueron referencia y punto
de reunión para algunos activistas, donde hubo quienes venían del
marxismo, exilados ácratas latinoamericanos, y, principalmente, jóvenes
que llegaban al anarquismo desde la escena punk. También se hizo notar
la actividad académica y divulgativa de Ángel Cappelletti, anarquista
argentino que laboró en Venezuela por 26 años [Méndez y Vallota 2001].
Pese a las dificultades para hacer comprender e impulsar propuestas
anarquistas de autogestión y acción directa en un medio donde era casi
absoluto su desconocimiento o mala interpretación, poco a poco se
despejaron caminos para llegar a diversos ámbitos donde se expresaban
iniciativas afines. Además, ocurrió el estallido popular del 27/02/1989,
“El Caracazo”, que junto a otros eventos nacionales (en especial, la
crisis del rentismo petrolero y del modelo político establecido en 1958)
e internacionales (como el derrumbe de las burocracias del Este de
Europa), abrieron espacios para propagar el ideal libertario.
El
esfuerzo por asociar anarquismo y luchas colectivas concretas se hizo
más patente al reaparecer El Libertario desde 1995, cuyo grupo
responsable se identificó hasta 2007 como Comisión de Relaciones
Anarquistas (CRA), para luego denominarse Colectivo Editor de El
Libertario. Es la publicación más perdurable en la historia ácrata
local, editando unos 5 números cada año, con una difusión significativa
al comparar con empeños semejantes del país o del continente. Junto a
ella, hay núcleos e iniciativas anarquistas con áreas de intervención
varias y ubicadas en diversas regiones, destacando el funcionamiento de
locales específicos (como el CESL en Caracas, el CEA en Mérida y el
Ateneo La Libertaria, primero en Biscucuy y después en el área rural al
suroeste de Lara), la organización en enero de 2006 del Foro Social
Alternativo en Caracas, la actividad de la Cruz Negra Anarquista, la
edición persistente de variados materiales de divulgación, y el impulso
dado a distintos eventos de protesta social y agitación cultural. Este
proceso ha debido superar la prueba de la “revolución bolivariana”,
acaudillada por Hugo Chávez, que para los anarquistas representa una
tramoya demagógica, corrupta, militarista e ineficiente ante la cual ha
alucinado buena parte del socialismo local y mundial, dificultando en
mucho el desarrollo de movimientos populares autónomos, línea de acción
que promueve el anarquismo venezolano.
Desde el 2010
surgen diversos grupos que promueven las actividades Anarquistas, en los
Valles del Tuy se conforma el Colectivo Zona de Libertad quienes
realizaran piquetes cada primero de mayo, talleres autogestionados
comunitarios, actividades contraculturales, charlas antiautoritarias,
cines comunitarios, y realizan los encuentros libertarios del tuy,
Tambien en el Tuy especificamente en San Francisco de Yare el Centro
Social Sabino Romero, un centro cultural-libertario que sirvio de sede
para muchas actividades autonomas, En Maracay la Biblioteca Movil Zona
Temporalmente Autonoma ha realizado actividades de difusion, y
esporadicamente surgio el Movimiento Universitario Pedagogico de
Estudiantes Libertarios (MUPEL) quienes realizaron acciones en pro- de
la lectura y circulos de estudios y debates, En Guacara jovenes se
agruparon bajo el nombre de anarkismo guacareño quienes participaban en
manifestaciones, en Maracaibo el colectivo ARDA estuvo presente en
muchas acciones y actividades sociales y contraculturales, en Merida la
Biblioteca Movil La Soledad es un gran proyecto de difusion movil de
material libertario, ademas de participar y apoyar diversos encuentros
como las ferias de libros independientes, iniciativa que promueve el
Cantautor libertario Viento sin fronteras.