Mostrando las entradas con la etiqueta anarquismo en el caribe. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta anarquismo en el caribe. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de julio de 2021

Comunicado Cuba: el fin del encantamiento social de la "Revolución" ESP/ING/FRAN


                                                     

  El encantamiento social represivo que mantenía pacificado al museo de gran parte de la izquierda internacional se ha desvanecido. Debajo de la “Revolución Cubana”, y a contrapelo de su benigna imagen, ha brotado públicamente, en toda su crudeza y grandilocuencia represiva, el “Estado cubano”. El mismo Estado cubano creador — para enfrentar al imperialismo yanqui — de una policía política omnipresente que combate a la sociedad mantenida bajo su control. El mismo Estado cubano destructor — en nombre del socialismo — de todas las organizaciones populares y obreras que, con sus historias de lucha, hicieran realidad cotidiana las declaradas conquistas socialistas. Ese mismo Estado cubano que ha convertido la solidaridad en una marca de identidad internacional, sobre la base de mantenernos hundidos en la desconfianza y el miedo entre vecinos. El mismo Estado cubano que — en medio del recrudecido bloqueo yanqui — construye más hoteles para turistas extranjeros que infraestructuras para producir comida, frutas y leche. El mismo Estado cubano que ha producido las únicas vacunas en Latinoamérica contra la covid-19, pero mantiene a su personal de salud en una condición de asalariados de la policía política.

Ese Estado cubano en estos días de julio de 2021 ha mostrado lo que es: una oligarquía común y corriente, celosa de mantener a toda costa su poder absoluto; una cleptocracia vulgar con ínfulas humanistas e ilustradas; una pirámide de poder tan sólida y desproporcionada como las pirámides de las teocracias egipcias, pero rodeada de arenas de playas paradisíacas.

Sostener ahora argumentos geopolíticos sobre el lugar de Cuba en la estrategia imperial global, argumentar que las protestas antigubernamentales en Cuba son inevitablemente pagadas por la derecha cubana de Miami, esgrimir que los protestantes son simples delincuentes en busca de saqueos, que el verdadero pueblo revolucionario está con su gobierno — esos son todos argumentos que describen una parte significativa de la realidad, pero no la agotan en un punto. El pueblo de Cuba tiene tanto derecho y tanto deber a la protesta como el de Colombia y el de Chile. ¿Cuál es la diferencia? — ¿que son oligarquías con orígenes distintos?, ¿con prácticas más o menos brutales?, ¿con maquillajes ideológicos más o menos diferenciables?, ¿con posturas más o menos serviles con el gobierno de EE.UU.?, ¿con ideales más o menos sublimes para justificar sus privilegios? Todas esas inmensas diferencias entre las oligarquías colombianas, chilenas y cubanas se reducen a cero cuando en una bella mañana de domingo descubres que, además de las oligarquías mafiosas en Colombia y en Chile, la oligarquía cubana también — frente a un pueblo sin armas — está armada hasta los dientes, un poco más o un poco menos, para triturarte a ti y tus hermanos, a tu cuerpo y a tu mente, si solo se te ocurre cuestionar de palabra la normalidad que ellos gestionan.

Todo lo que el Estado cubano ha hecho por producir unas vacunas nacionales contra la covid-19, todas las subvenciones laborales, todo las mejoras salariales que ofreció a muchos sectores en medio de la pandemia, de golpe se evaporan, no solo por la espiral inflacionaria y el desabastecimiento alimentario endémico en Cuba, sino también porque se hizo visible que todo ello formaba parte del entramado macabro de la “tolerancia represiva”, algo que ahora puede descubrir cualquier persona decente en Cuba, sin tener que leer ningún brillante libro sobre contracultura. A quienes vengan ahora a edulcorar esa tolerancia represiva en este país y levantar sobre ella el espejismo de la concordia militarizada, podemos definirles serenamente como el nuevo rostro de lo que no debe tener cabida en nuestro futuro. Quienes en nombre de una futura democracia o del buen funcionamiento de la economía, vengan a desacreditar las afinidades y las fraternidades y las energías que brotaron en las protestas, o reduzcan a “simple vandalismo de la crápula social” lo ocurrido en estas jornadas, hablan en nombre y con el lenguaje de las decrépitas oligarquías que otra vez levantan sin vergüenza la voz en nuestro país.

Las “masas” otra vez se han convertido en “pueblo”, con todas sus luces y sombras, al dejar de obedecer las pesadas cadenas de mando, y volver a confiar en los afectos, las afinidades y las mínimas capacidades de hacer y pensar juntos, que han resurgido en la desobediencia y en la solidaridad entre iguales, en medio de la espiral de la violencia, la pandemia y el desabastecimiento. Esa es la nueva realidad que ha nacido en Cuba en estas jornadas de julio de 2021, y de esa nueva realidad, como anarquistas en Cuba, queremos sentirnos parte.

Taller Libertario Alfredo López

 

--------------------------------------------------INGLES-------------------------------------------------

 Cuba: The end of the social enchantment of the “Revolution”
 
The repressive social enchantment that kept a great part of the international left pacified has melted away. Under the “Cuban Revolution,” and contrary to its benign image, it has publicly exposed, in all its crudeness and repressive grandeur, the nature of the “Cuban State.” The same Cuban State that created—to face Yankee imperialism—an omnipresent political police that fights the same society it controls. The same Cuban State that destroyed—in the name of socialism—all the peoples’ and workers’ organizations that, with their history of struggle, made a daily reality the socialist triumphs the State claims as its own. That same Cuban State that has made “solidarity” into a brand of international identity, all the while it keeps us drowning in the distrust and fear among neighbors. The same Cuban State that—under the worsening Yankee blockade—builds more hotels for foreign tourists than the infrastructure needed to produce food, fruit, and milk. The same Cuban State that has produced the only vaccines in Latin America against COVID-19 yet keeps its healthcare personnel in a condition of employees of the political police.

This Cuban State in these days of July 2021 has shown us what it is: a typical oligarchy, interested only in maintaining its absolute power at all costs; a vulgar kleptocracy with humanist and enlightened pretentions; a pyramid of power as solid and unequal as the pyramids of the Egyptian theocracies, but surrounded by the sands of paradisical beaches.

Right now, to have geopolitical arguments about the place of Cuba in the global imperialist plan, to argue that the antigovernment protests in Cuba are inevitably paid by the Cuban right in Miami, to yell that the protesters are just delinquents looking to loot, that the real popular revolutionaries are with their government—all of these are arguments that describe a great deal of the reality, but they don’t express everything with just one angle. The Cuban people has as much right and as much need to protest as those of Colombia and Chile. What’s the difference: that they’re oligarchies with different origins? With practices that are more or less brutal? With ideological shades more or less distinguishable? With postures that are more or less servile to the United States? With ideals more or less sublime to justify their privileges? All these huge differences between the Colombian, Chilean, and Cuban oligarchies are reduced to zero when, on a beautiful Sunday morning, you discover that, besides the gangster oligarchies in Colombia and Chile, the Cuban oligarchy—faced with an unarmed populace—is armed to the teeth, a little more or a little less, to crush you and your siblings, your body and your mind, if it even crosses your mind to question a word of the normalcy they’ve built.

Everything that the Cuban State has done to produce the national vaccines against COVID-19, all the labor funding, all the salary increases that it offered to many sectors in the middle of the pandemic, it all has at once evaporated. This is not only because of the death spiral of inflation and the endemic food scarcity in Cuba, but also because it has made visible that all of it was part of the grisly structure of “repressive tolerance,” something that any decent person in Cuba could describe, without having to read any brilliant book on counterculture. To those who come to sugarcoat that repressive tolerance in this country and hold up the illusion of militarized harmony, we can calmly define them as the new face of what shouldn’t have a place in our future. Those who, in the name of a future democracy or the well-functioning of the economy, come to discredit the affinities and fellowship and energies that have emerged in the protests, or would belittle what happened these last days as “simple vandalism by the dregs of society,” speak in the name and with the language of the decrepit oligarchies that once again shamelessly dare to speak in our country.
The “masses” have again become the “People,” with all their light and shadow, to stop obeying the heavy chains of authority, and have again begun to trust their emotions, affinities, and the basic ability to think together, who have made a comeback in disobedience and solidarity among equals, in the middle of the spiral of violence, the pandemic, and scarcity. This is the new reality that has been born in Cuba these days of July 2021, and in that new reality, as anarchists in Cuba, we'd like to consider ourselves part of it.

—Taller Libertario Alfredo López
 
-------------------------------------------FRANCES-----------------------------------------------------
 


Cuba : La fin du sortilège social de la « Révolution »

Le sortilège  social répressif qui maintenait en le pacifiant le musée d’une grande partie de la gauche internationale a disparu. Sous la « Révolution cubaine », et à contre-courant de son image bienveillante, « l’État cubain » a émergé publiquement, dans toute sa crudité et sa grandiloquence répressive. Le même État cubain qui a créé – pour affronter l’impérialisme yankee – une police politique omniprésente qui combat la société maintenue sous son contrôle. Le même État cubain qui a détruit – au nom du socialisme – toutes les organisations populaires et ouvrières qui, avec leurs histoires de lutte, avaient fait des conquêtes socialistes déclarées une réalité quotidienne. Ce même État cubain qui a convertit la solidarité en une marque d’identité internationale, sur la base de nous maintenir dans la méfiance et la peur entre voisins. Le même État cubain qui – au milieu de l’aggravation du blocus yankee – construit plus d’hôtels pour les touristes étrangers que d’infrastructures pour produire de la nourriture, des fruits et du lait. Le même État cubain qui a produit les seuls vaccins en Amérique latine contre le covid-19, mais maintient son personnel de santé dans un statut d’employés salariés de la police politique. Cet État cubain en ces jours de juillet 2021 a montré ce qu’il est véritablement : une oligarchie commune et banale, jalouse de maintenir à tout prix son pouvoir absolu ; une kleptocratie vulgaire aux prétentions humanistes et éclairées ; une pyramide de pouvoir aussi solide et démesurée que les pyramides des théocraties égyptiennes, mais entourée du sable des plages paradisiaques.

Soutenir aujourd’hui des arguments géopolitiques sur la place de Cuba dans la stratégie impériale mondiale, invoquer que les manifestations antigouvernementales à Cuba sont inévitablement payées par la droite cubaine à Miami, arguer que les protestataires sont de simples criminels en quête de pillage, que le vrai peuple révolutionnaires est avec son gouvernement – sont tous des arguments qui décrivent une partie significative de la réalité, mais ne l’épuisent pas à un moment donné. Le peuple cubain a autant le droit et le devoir de protester que le peuple colombien et chilien. Quelle est la différence? – Que ce sont des oligarchies d’origines différentes ? Avec des pratiques plus ou moins brutales ? Avec des maquillages idéologiques plus ou moins différentiables ? Avec des postures plus ou moins serviles avec le gouvernement américain ? Avec des idéaux plus ou moins sublimes pour justifier leurs privilèges ? Toutes ces immenses différences entre les oligarchies colombienne, chilienne et cubaine sont réduites à zéro quand par un beau dimanche matin vous découvrez qu’en plus des oligarchies mafieuses en Colombie et au Chili, l’oligarchie cubaine est aussi – devant un peuple sans armes – armée jusqu’aux dents, un peu plus ou un peu moins, pour vous écraser vous et vos frères, écraser votre corps et votre esprit, si il vous venait l’idée de questionner la parole de normalité que eux gèrent.

Tout ce que l’État cubain a fait pour produire des vaccins nationaux contre le covid-19, toutes les subventions à la main-d’œuvre, toutes les améliorations salariales qu’il a offertes à de nombreux secteurs au milieu de la pandémie, s’évaporent soudainement, non seulement en raison de la spirale inflationniste et de la pénurie alimentaire endémique à Cuba, mais aussi parce qu’il est devenu visible que tout cela faisait partie du réseau macabre de la « tolérance répressive », ce que toute personne décente à Cuba peut désormais découvrir, sans avoir à lire un livre brillant sur la contre-culture. A ceux qui viennent maintenant édulcorer cette tolérance répressive dans ce pays et poser sur lui le mirage de l’harmonie militarisée, nous pouvons les définir sereinement comme le nouveau visage de ce qui ne devrait pas avoir sa place dans notre avenir. Ceux qui, au nom d’une démocratie future ou du bon fonctionnement de l’économie, viennent discréditer les affinités, les fraternités et les énergies qui ont germé dans les manifestations, ou réduisent ce qui s’est passé ces jours-ci au « simple vandalisme de crapules sociales » , parlent au nom et avec le langage des oligarchies décrépites qui, une fois de plus, élèvent sans vergogne la voix dans notre pays.

Les « masses » une fois de plus se sont faites « peuple », avec toutes leurs lumières et leurs ombres, en cessant d’obéir aux lourdes chaînes de commandement, et en faisant confiance aux affections, affinités et capacités minimales à faire et à penser ensemble, qui ont refait surface dans la désobéissance. et la solidarité entre égaux, au milieu de la spirale de la violence, de la pandémie et des pénuries. C’est la nouvelle réalité qui est née à Cuba en ces jours de juillet 2021, et de cette nouvelle réalité, en tant qu’anarchistes à Cuba, nous voulons en faire partie.

Taller Libertario Alfredo López (Atelier Libertaire Alfredo López)



















miércoles, 19 de mayo de 2021

Dos Opiniones de Anarquistas Dominicanos sobre el muro entre Republica Dominicana y Haiti

La frontera, el muro, la herida.

Hay una herida abierta que divide esta isla en dos:la frontera Dominico Haitiana ; divide de manera visible dos pueblos ;une de manera invisible a explotados y explotadores de un lado de la isla contra los explotados del otro lado . Su justificación se plantea como cultural (diferencia de lengua y de costumbres) , pero su verdadera razón es económica, siendo este muro la manifestacion física de la división producida por los intereses políticos esclavistas de los imperios occidentales desde la independencia de la República de Haití , al haber haber sido esta la primera República de esclavos negros en abolir la esclavitud a perpetuidad.

 La realidad actual es que la  gestión tan nefasta de los gobiernos de esta mitad de nuestra isla saqueada (República Dominicana ) , se basa en la usura sistemática , en el vaciado de las arcas públicas y en el ejercicio del crimen organizado en su máxima expresión , solo pudiendo justificarse a sí misma -y ganar para la causa de los explotadores el favor de los explotados - a través de la lucha contra un enemigo externo : el pueblo haitiano.

Son estos "enemigos" los que en su condición de mano de obra precarizada emigran a la República Dominicana de manera irregular apoyados por un aparato de explotación laboral que los emplea para realizar los trabajos peor pagados de esta mitad de la isla ,para una vez realizado el trabajo devolverlos a su país previa denuncia de su condición de inmigrantes irregulares, muchas veces sin haber percibido ni siquiera salario por su trabajo,y cuando no  logrando escaparse de la deportación a través del ejercicio de empleos irregulares ("chiripas"),como vendedores ambulante de frutas. Son estos inmigrantes explotados los usados como chivo expiatorio de todos los males que nos acucian por parte de los "nacionalismos" defensores de la Paz entre clases y la guerra entre pueblos:nosotres sabemos que el poder jerárquico se esconde tras la máscara patriotera.


Esta situación de explotación laboral es la que pretende enmascararse mediante la construcción de un muro , que no supone el establecimiento de ningún tipo de sanción a las empresas y empresarios que incurren en los atropellos antes mencionados ,y que buscan tapar la realidad  lejos de atacar las causas que generan el problema :la ambición desmedida de lucro por parte de la clase empresarial dominicana .


¿Un muro contra la invasión ?


La construccion del muro viene a cubrir las necesidades históricas últimas del aparato colonial y capitalista (nacional e internacional) ,que ha pretendido mediante la manipulación de los datos historiográficos  identificar en el primer pueblo negro liberado de la esclavitud   ,un pueblo esclavista e invasor ,mediante  la construcción sistemática del mito   de las "invasiones haitianas". La construcción de este muro representa la manifestación física del triunfo discursivo  del poder de los Imperios Coloniales frente al poder individual de quienes han luchado por su verdadera  liberación .

¿Existieron realmente las "invasiones"?

Primera "invasión",previa a 1804: el tratado de Basilea y Aranjuez estipularon la cesión completa de la isla al estado Francés . Para poner en puesta los mismos , Touissant L'Overture ocupa la mitad oriental de la isla (la parte históricamente perteneciente al imperio Hispánico ) en nombre del estado Francés . Haití aún no era una República independiente ,y hablar de invasión haitiana es una imprecisión histórica para nada inocente.

Segunda "invasión" 1811:

La "matanza de Moca" es nombrada como la segunda prueba de las pretensiones imperialistas del pueblo haitiano . Lo que suele obviarse al mencionarlo es que el dominio de la parte Oriental de la isla había sido retomado por el imperio Hispánico,abiertamente esclavista , y que seguía dedicándose a la trata de esclavos negros como base de su sistema de acumulación de riqueza, entre ellos niños y niñas de raza negra.

Tercera" invasión", 1822:
La unificación de la isla bajo el mando del gobernante haitiano Boyer es nombrada como la 3era invasión ; lo que los historiadores obvian mencionar es que el estado de abandono de la parte oriental de la isla por parte del imperio Hispánico ,llevaría al descontento de los gobernantes locales (José Núñez de Cáceres ),quien con el apoyo de el cuerpo militar de Élite (eminente constituido por Libertos  de raza negra, que habían conseguido su condición mediante el apoyo a las tropas Hispánicas frente al imperio Francés ) bajo la promesa de abolir la esclavitud ,constituiría la República de Haití Español  , durante la llamada "independencia efímera". La falta de concreción de la abolición de la esclavitud acabaría desencadenando en la ocupación militar triunfal de la parte oriental de la isla por parte de J.P Boyer , sin haber contado este hecho con ningún tipo de oposición militar.

¿Independencia o Separación?

La  constitución del estado Haitiano representa  la mancha negra en la hipócrita conciencia blanca de los imperios del occidente , al poner en tela de juicio su presunto ilimitado poderío, y por ello 

junto con el  mito de las invasiones , se fabrica otro mito :la independencia de la República Dominicana 

La República Dominicana fue  fundada con el auspicio económico y militar  de las potencias coloniales,quienes bajo la esperanza de retomar el poder sobre la parte occidental  de la isla y reestablecer  la esclavitud en toda su geografía ,apoyaron inicialmente el proceso de la "Separación"( encabezada por los Trinitarios y de carácter antiriránico, conocido ahora como "Independencia ")de la parte oriental de la misma . El término Independencia pretende sustituir el término Separación ,para encubrir la Unficacion voluntaria de la totalidad de la isla en 1822/23. Esa unificación traería como consecuencia última la rebelión en toda la isla en 1843 contra la dictadura de J.P. Boyer (que había durado 20 años) , para culminar con la redacción de una nueva constitución redactada por representantes de toda la isla , y que planteaba la organización  en un estado de raíz municipalista . El nuevo dictador C.Herard  constituyendo su gobierno con capital en Puerto Príncipe ,derogaría esta constitución , siendo está la causa que propiciaría la Separación de la parte oriental de la isla bajo la constitución de la República Dominicana(1844) así como  la rebelión del Armeé des Suffrants (ejército de los sufrientes, de abierto carácter socialista libertario), una rebelión de campesinos pobres y negros en la parte sur del actual Haití. La rebelión del ejército  Sufriente, de corte  cuasi socialista libertario , encabezada por campesinos negros y pobres demandando la educación universal pública y denunciando la desigualdad racial y económica (entre otras demandas) supondría la derrota militar de las tropas de Charles Herard. Pero la historiografía colonialista ,blanquista y "nazionista " Dominicana  no podía permitir una nueva mancha negra en la historia de su recién creada república: no podía permitir que un ejército de campesinos pobres y negros supusiera una amenaza para un ejército profesional (aunque fuera de negros)y para ilustrar la hegemonía militar dominicana frente a poder de los "esclavistas negros" fábrica  Una victoria  triunfal de las tropas de la  República Dominicana frente a las tropas Haitianas : la Batalla de Azua .

Todos los hechos narrados anteriormente son obviados dea historia que se enseña en la República Dominicana , faltaría aclarar si ocurre lo mismo en Haití . 

Frente  a la guerra entre pueblos: solidaridad entre explotadxs e internacionalismo anarquista

 Mediante la anterior aclaración histórica no buscamos reivindicar la superioridad moral de un estado o de sus gobernantes y empresarios frente a otros , sino que   precisamente señalar que ha sido la hipocresía de los gobernantes de ambas partes de la isla la que la ha mantenido en la miseria .
Solo reconociendo a nuestrxs iguales  podemos encontrar cómplices para la construcción de alternativas verdaderamente liberadoras, y que lejos de dividir nos iban para llevar a cabo la consecución de la libertad y la justicia social que tanto anhelamos.
 
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
 
 
 
La verja fronteriza y el desafío para una educación popular afín a la cultura del socialismo libertario

La verja que se está construyendo discretamente desde el gobierno pasado del Partido de la Liberación Dominicana y el ahora Partido Revolucionario Moderno en el contexto del Estado de República Dominicana es un fiel reflejo del nivel de falta de conciencia que hay en el contexto dominicano sobre cuestiones tan sencillas como los derechos humanos.

Cuando te paras en una plaza para realizar una fila o en un transporte público, puedes tener diálogos usuales donde aparecen diversos tipos de personas. Entre estas existen algunas que piden a gritos que vuelva Trujillo, un gobernante que a través de su tiranía hizo una masacre de personas haitianas a principios de siglo XX.

Si una persona con ideas afines a las libertarias o que al menos promocione los derechos humanos de migrar y de las personas que están en una situación de pobreza o de necesidad como la mayoría que emigra de Haití hacia República Dominicana realiza una intervención en contra de las representaciones sociales de una verja o de una división nacional esta persona suele recibir ataques verbales que puedan rozar con lo salvaje.

La solidaridad que se manifestó por el terremoto de Haití de 2010 ya se dispersó en la opinión pública de buena parte de la sociedad dominicana. La imposición estatal de los toque de queda y la mano dura, contra la pandemia del COVID-19, sirve de lubricante legitimador para propiciar prácticas autoritarias en el contexto dominicano. Por tal razón, no es casual que recientemente haya aparición de grupos neofascistas que incluso hacen exposiciones en movilizaciones de masas donde nadie les expulsa ni les rechaza, como en la movilización frente a la Junta Central Electoral del año pasado. La reciente lucha por simples tres causales para que las mujeres puedan decidir por su cuerpo delatan en opiniones por redes de Internet un nivel de alienación bastante profundo en buena parte de la sociedad dominicana.

Estas cosas implican que hay mucho trabajo que realizar en términos de educación popular y que esta educación podría ameritar articulaciones estratégicas con sectores que no sean necesariamente libertarios pero que al menos guarden la afinidad de luchar contra el autoritarismo extremo expresado como tiranía, con vistas a que no se instituya más de lo que lo ha se hecho en el contexto dominicano.

A esto puede ir acompañado de ofrecer alternativas para tratar ciertos problemas. En esto último las personas anarquistas interesadas podrían realizar un rol importante a través de debates formales o informales dentro y fuera de los movimientos sociales que puedan acompañar un aprendizaje dialogante que al menos pueda abrir una brecha de duda al autoritarismo y que pueda ir más allá ofreciendo alternativas esperanzadoras para la cultura del socialismo libertario.
 
 
 

 

jueves, 29 de abril de 2021

CORREO DEL CARIBE Nro 01

 CORREO DEL CARIBE                              Publicacion Nro 01 de la F.A.C.C.

 

Muro entre Republica Dominicana y Haiti.

El presidente dominicano anuncio en su discurso del 27 de febrero la construcción de una muro "verja" en toda la frontera dominico-haitiana. Según este para controlar el trafico de mercancías, la inmigración ilegal y "asegurar la integridad territorial"

En medio de una pandemia y de la peor crisis económica en décadas se vuelve a azuzar el nacionalismo y la xenofobia como método de distracción. Desperdiciando recursos que bien podrían ir a las ayudas de los afectados por la pandemia, reforzar el sistema de salud, comprar vacunas o bien tratar de resolver alguno de los muchos problemas históricos que afectan al pueblo dominicano. Demostrando una vez mas que la política partidista y estatal esta totalmente desconectada de la realidad social y de los problemas que afectan a las mayorías. Los políticos están en eterna campaña electoral y dirán cualquier cosa con tal de mantener su popularidad haciendo que la gente se olvide los males que los afectan. No vaya a ser que nos demos cuenta que ellos son el problema y que mas que soluciones una y otra vez solo ofrecen circo, y de la peor clase: alimentando el odio entre 2 pueblos hermanos. Que entre muchas cosas comparten el estar gobernados por unos dirigentes que usan el asunto fronterizo como bola de humo cada vez que el descontento popular comienza a crecer.

 

Mur entre la République dominicaine et Haïti. 

 

Le président dominicain a annoncé dans son discours du 27 février la construction d'un mur «porte» à travers toute la frontière dominicaine-haïtienne. Selon cela, pour contrôler le trafic de marchandises, l'immigration illégale et «garantir l'intégrité territoriale» Au milieu d'une pandémie et de la pire crise économique depuis des décennies, le nationalisme et la xénophobie sont à nouveau encouragés comme moyens de distraction. Gaspiller des ressources qui pourraient bien servir à aider les personnes touchées par la pandémie, renforcer le système de santé, acheter des vaccins ou essayer de résoudre certains des nombreux problèmes historiques qui affectent le peuple dominicain. Prouver une fois de plus que la politique partisane et étatique est totalement déconnectée de la réalité sociale et des problèmes qui affectent la majorité. Les politiciens sont dans une éternelle campagne électorale et diront n'importe quoi pour maintenir leur popularité en faisant oublier les maux qui les affectent. Ce ne sera pas que l'on se rende compte qu'ils sont le problème et que plus que des solutions encore et encore, ils n'offrent que du cirque, et du pire: nourrir la haine entre 2 peuples frères. Parmi beaucoup de choses qu'ils partagent, ils sont gouvernés par des dirigeants qui utilisent la question des frontières comme une boule de fumée chaque fois que le mécontentement populaire commence à grandir.

 

Wall between the Dominican Republic and Haiti.  


The Dominican president announced in his February 27 speech the construction of a "gate" wall across the entire Dominican-Haitian border. According to this, to control merchandise trafficking, illegal immigration and "ensure territorial integrity" In the midst of a pandemic and the worst economic crisis in decades, nationalism and xenophobia are being encouraged again as a means of distraction. Wasting resources that could well go to help those affected by the pandemic, strengthen the health system, buy vaccines or try to solve some of the many historical problems that affect the Dominican people. Proving once again that partisan and state politics is totally disconnected from social reality and the problems that affect the majority. Politicians are in an eternal electoral campaign and will say anything to maintain their popularity by making people forget the evils that affect them. It is not going to be that we realize that they are the problem and that more than solutions over and over again they only offer circus, and of the worst kind: feeding the hatred between 2 brother peoples. Among many things they share being governed by leaders who use the border issue as a ball of smoke every time popular discontent begins to grow.